Los títulos: eje de la escritura digital


Los estudios demuestran la importancia de una buena titulación, no solo en periodismo o en literatura, sino en todo escrito que sea colocado en la red.Las personas tienden a ojear los contenidos y son realmente pocas las veces que hacen clic para leerlo con detalle. 



Las investigaciones sobre usabilidad en internet  señalan que lo que hace la mayoría es escanear la pantalla, explorando -con o sin objetivo- en busca de información de su interés. 

Luego de un escaneo de segundos es que deciden dar clic, y una vez hecho esto no necesariamente leen todo el material sino que siguen escaneando. Por ello, el tiempo dedicado a mantenerse dentro una página o blog es de unos pocos segundos


Ello indica que la mayoría de las veces los contenidos que preparamos con detalle son vistos rápidamente, más no necesariamente leídos por los internautas. Dado que el escaneo se hace leyendo rápidamente los titulares, es justo en la redacción de ellos donde se debe poner mayor cuidado.




"Si quieres lograr que tu post sea una sensación web, debes pensar creativamente desde su titulación", enfatizan el sitio Comunicacionesdospuntocero, donde se incluye la siguiente lista de recomendaciones para la redacción de titulares, tomada de ijNET:
  • Prometer al lector un beneficio claro.¿Qué voy a obtener a cambio de mi tiempo por leer tu contenido? Mi tiempo es valioso y, si voy a hacer un clic, lo mínimo que espero es satisfacer mis expectativas.

  • Duplicar el beneficio.¿Voy a enterarme qué pasó con una noticia pero además voy a ver fotos exclusivas? Dos es siempre mejor que uno.

  • Ser específico. Las keywords (palabras clave) no sirven sólo para mejorar el SEO de una nota, sino para que los lectores entiendan de qué estás hablando. Si a mí me interesa el diseño, el marketing, internet, la tecnología, el futuro o el cine, cuando vea cualquier título relacionado a alguna de esas temáticas, es más probable que haga clic

  • Ser concreto. Las primeras y últimas tres palabras son las más leídas del título. Teóricamente entonces, el título perfecto debería tener seis palabras, pero ya que esto es muchas veces imposible, al menos presta mucha atención a cada palabra que decidas usar.

  • Las listas siempre funcionan. A esta altura pueden estar bastardeadas y burladas, pero es una realidad: las listas funcionan. Un número estipulado de ítems sirve para estructurar mejor el contenido, dar una vaga noción del tiempo que debería invertir para leerlo entero (cinco no es lo mismo que 50), y le pone al lector un objetivo con un camino claro: leer desde el primer ítem hasta el último. Obviamente, la calidad del contenido que conforme esa lista es totalmente independiente a su condición de ser lista.

  • Segmentar audiencias. Todos somos segmentables; por profesión, por intereses, por rango etario, por lugar de nacimiento. Y la identificación es un gran conductor (nos lleva a querer accionar). Periodistas, gente que ama cocinar, mujeres que vivieron su adolescencia en la década de 1990, etcétera. Hay infinitas audiencias. Y todas quieren contenido específicamente dirigido a ellas. Aprovéchalo.

  • Practicar y probar. La práctica hace al maestro. Modificando palabras, invirtiendo estructuras, utilizando preguntas, números, adjetivos e intentando todos y cada uno de los recursos de esta lista y los que vayas descubriendo es el mejor camino para encontrar un título perfecto.

  • Llevar la creatividad al máximoRecuerda que si quieres atrapar al lector 2.0, tendrás que , porque en la web ya todo está escrito, y tener presente el título que desde tu perspectiva, hará que esa entrada  sea leída de inicio a fin.





  • Nuestro cerebro está acostumbrado a prestarle más atención a lo negativo. Lo peor es más llamativo que lo mejor  (triste pero cierto en materia de periodismo). Contar “lo que no puedes dejar de hacer” o “lo que no hay que hacer” es mucho más poderoso que “lo que deberías hacer”.

  • ¿Y las preguntas en los títulos funcionan?¡Claro que sí!


fuente: http://comunicacionesdospuntocero.com/






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