Escritura digital: críticas a la pirámide invertida


En redacción periodística una de las recetas más conocidas y prestigiosas es la de la pirámide invertida, resumida en dar todos los datos sustanciales de la noticia en el primer párrafo e ir ampliando la información en forma decreciente de importancia. Pero el uso de esta técnica en periodismo digital es objeto de discusión. Pero, en opinión de muchos profesionales, esta fórmula indiscutida durante casi 150 años, se ha quedado obsoleta en la era del periodismo digital. Al respecto se mantienen visiones completamente opuestas.


Para Fernando Esquivel, "la clásica pirámide invertida debe cambiarse para contar historias en la red. El hipertexto es lo de ahora, lo que viene a configurar un nuevo lenguaje  para comunicarnos". 

Por su parte, Lidia Tabares asegura: "la pirámide invertida continúa siendo una de las herramientas básicas para la escritura de textos, especialmente los informativos".

Estas dos visiones opuestas tienen como referentes teóricos más conocidos a Ramón Salaverría y Guillermo Franco. ¿Qué argumentos tiene cada bando y qué puede concluirse de la utilidad y vigencia de este modelo de redactar noticias?

A favor y en contra

Los defensores de la pirámide invertida se basan en que es un sistema eficaz y sencillo para ordenar y jerarquizar contenidos y que así se garantiza que el lector tenga una comprensión total de la noticia aunque no llegue a leerla completa. 

Guillermo Franco añadió además la idea de que los estudios sobre cómo las personas miran una web demuestran que la máxima atención se concentra en la parte superior, por lo que para transmitir cualquier idea hay que ubicarla aquí y no retrasarla, por lo que incluso hay que desarrollar una pirámide invertida horizontal, colocando en el inicio de la oración las palabras más importantes.

La crítica de Ramón Salaverría insiste en las deficiencias de este modelo: 

"Los datos se acumulan con facilidad puesto que el redactor se preocupa tan sólo por incluir el máximo número de detalles, descuidando otros valores como la ilación narrativa. En lo redaccional, esto conlleva que se resientan a menudo las transiciones internas del texto y que cada párrafo funcione con absoluta autonomía gramatical y de contenido. El texto al que da lugar el formato de pirámide invertida cabría representarlo, por tanto,como una columna de bloques inconexos dotados de información independiente".

El remedio para Salaverría es el uso adecuado del hipetexto con lo que el texto "puede librarse por un lado de la redundancia y previsibilidad que acarrea la pirámide invertida, pues con ella la noticia se configura como una sucesiva amplificación de datos, sin lugar para la intriga, y puede adquirir, por el contrario, el desarrollo informativo y estructural del que en buena medida adolece en la prensa de papel". 

Para Salaverría, los enlaces hipertextuales permiten que sea el lector quien decida qué datos amplía, sin tener que leer pasajes indeseados.

Una propuesta de síntesis

Pero el periodista español Joaquín Marco Sanz en su blog El objeto de la comunicación, hace una propuesta que sintetiza las dos posiciones: 

Personalmente considero evidente que la fórmula de la pirámide invertida está sobreestimada y a veces se ve donde no existe, forzando lo que sí es un rasgo fundamental de la redacción periodística: la búsqueda de la claridad. 

Para lograrla, una técnica muy habitual es explicar en cada párrafo una idea o aspecto y recalcar en todo momento los aspectos básicos. Por ejemplo, en una información sobre una exposición de pintura se puede dedicar un párrafo a explicar qué obras se muestran, otro al autor, otro a justificar su interés y uno más a dar los datos básicos para visitarla; pero parece evidente que no hay un orden único de importancia para presentar esta información.


El periodista añade que también es fácil encontrar ejemplos de noticias que no siguen el esquema de importancia decreciente y, en busca de la citada claridad, cuentan -por ejemplo- una historia en orden cronológico o unen varias declaraciones de X y luego de Z, aunque se hayan pronunciado alternadas. 

A su juicio, allí se mantiene la estructura de una idea por párrafo con referencia permanente al lead de la noticia, por lo que considera que Salaverría tiene razón cuando dice que "muchas veces nos encontramos más que con una pirámide con una columna de bloques inconexos y que esta fórmula se usa de forma tópica y descuidada".

Sin embargo, Marco Sanz resalta una idea:  las dos propuestas piden lo mismo al inicio de la noticia, refiriéndose al famoso lead (entrada). 


Es verdad que la red proporciona nuevos recursos para contar la noticia, pero ni todos los textos necesitan una estructura hipertextual ni su uso es una panacea contra problemas como la redundancia o la falta de ilación, que siempre dependerán de la habilidad narrativa del periodista.


Es aplicable en todo momento esta declaración de Lidia Tabares: "Una estructura como la pirámide invertida no asegura la calidad de un texto, por eso el reportero debe tener una buena reportería, saber qué desea contar, definir cómo desea hacerlo y conocer por qué ese enfoque y recursos son adecuados para su público".


Comentarios