Investigaciones desmitifican al medio digital


Apenas si ha habido tiempo para reflexionar sobre el ejercicio del periodismo en la red, por lo que las investigaciones, aunque todavía son pocas y se hacen sobre la marcha de los acontecimientos (que de paso se hallan en constante cambio), comienzan a arrojar luces fundamentadas que contradicen los mitos que se han tejido en torno a la forma de concebir al ‘nuevo medio’.


1. No hace falta preparación, con saber escribir es suficiente
El primero de ellos, que se ha ido desplomando al tiempo con las grandes empresas y sus millonarias inversiones, es el relacionado con el relieve puesto en la forma y en la indiferencia en torno a la adecuada preparación de los profesionales encargados de producir y publicar información en línea. 


Ese proceso ha abierto una brecha entre los periodistas convencionales, celosos de su modus operandi, y los periodistas de contenidos en internet.


La flaqueza de los periodistas digitales es que, por ahora, dejan descansar el poder de la artillería de su oficio en el manejo tecnológico, en las bondades de los programas o en la habilidad técnica, y se han olvidado de lo más importante.

2. Lo tecnológico ya no es complicado: el soporte no es el eje
Salvo contadas excepciones, los grandes medios y, por obvias razones, los medios alternativos, han ido dejando de lado los densos y afamados programas que requerían horas de conexión, vía módem, por parte del usuario, para permitir el acceso al diseño completo, y han entrado paulatinamente en la vía de las herramientas de publicación en línea, de fácil manejo para el periodista, quien deja de ocuparse de los intríngulis del diseño para enfocarse en los temas propios de su oficio. 

Estos programas de código abierto, esto es de libre uso, y en su mayoría gratuitos, no sólo recuperan el concepto vernáculo de la red abierta, interactiva y participativa, sino que les han dejado los problemas de los sistemas a los ingenieros y les han devuelto a los periodistas su preocupación cimera, que tiene que ver con la reflexión acerca de sus procesos comunicativos. 


Las empresas periodísticas han de saber que su negocio no es el soporte, sino la información y los contenidos.

3.No hay competencia entre medios y el lenguaje es nuevo 
 En ese orden de ideas no resulta difícil concluir que entre los viejos y los nuevos medios, en vez de división o lucha, hay complementariedad. 

En teoría, el nuevo medio debe permitir integrar los lenguajes tradicionales en un único discurso de elementos audiovisuales, de manera que se está conformando una nueva manera de narrar que el francés Jean Cloutier (1973) ha denominado audioescritovisual y más recientemente se llama multimedia o hipermedia.


Sin embargo, todavía un alto porcentaje de medios, grandes y pequeños, guardan indebida distancia, básicamente por falta de formación, con respecto al nuevo lenguaje, y se limitan al tradicional formato de la textualidad, a imitación de la prensa escrita convencional. 



Fuente: Mario Morales. Tendencias y debates actuales en el periodismo digital